Adicciones: las mil formas del policonsumo

centro de desintoxicacion barcelona

Adicciones.

Las mil formas del policonsumo: cannabis, cocaína, ludopatía, sexo y un largo etcétera. 

El policonsumo consiste en el consumo de dos o más tipos de sustancias ingeridas simultánea o alternativamente, que buscan contrarrestar, potenciar o combinar sus diferentes efectosLos policonsumos más habituales suelen incluir: cocaínaalcoholtabaco, cannabisansiolíticosantidepresivosetc. Sin embargo, más allá del policonsumo que hemos mencionado, hay adicciones comportamentales que propician el acompañamiento con el consumo de sustancias psicoactivas.

 

La razón que origina este tipo de consumo, como mencionábamos, puede ser la búsqueda de efectos diferenciados. Por ejemplo, para potenciar el efecto psicoactivo de las drogas consumidas, para eliminar efectos indeseados y/o para combinar los efectos de varias sustancias y alcanzar así un estado alterado de conciencia diferente a los que provocaría el uso de las sustancias por separado.

 

Por ejemplo, para contrarrestar el efecto de nerviosismo y de alerta provocado por la cocaína, la persona puede ingerir -para “nivelar”- cantidades de alcohol y/o fumar cannabis, o al revés; es decir, después de beber cantidades de alcohol o fumar cannabis, consumir cocaína para “levantar”. En el caso de las adicciones comportamentales el concepto de combinación es similarPor ejemplo, un ludópata suele jugar mientras bebe y mientras fuma, aunque además de esas drogas lícitas, puede consumir cocaína con el objetivo de mantenerse despierto y seguir jugando. El adicto al sexo suele combinar su adicción con químicos que le “faciliten” mantener su rendimiento y prolongar el placer. Como estos ejemplos existen muchos otros y, como decíamos anteriormente, los objetivos de combinar las drogas son infinitamente diversos.

 

En cualquier caso el policonsumo, lamentablemente, es bastante más habitual de lo que creemos, y aunque parezca obvio aclararlo, multiplica los riesgos y aumenta enormemente el peligro para la salud del adicto.

Por ello, y teniendo en cuenta que la sola adicción a una sustancia puede traer muchos efectos negativos en la vida, el consumo de dos o más sustancias es una práctica de riesgo, e implica evaluar las circunstancias particulares de quien incurre en él. Es decir, más allá de todo el daño físico, el policonsumo tiene un impacto destructor en los diferentes ámbitos de la vida de las personas: mental, emocional, económico, familiar, social y profesional; en muchos casos, también causa grandes problemas económicos y legales.

Digo todo esto porque si bien en artículos anteriores hemos abordado con una visión generalizada los efectos adversos y diversos del consumo de drogas o de adicciones comportamentales puntuales, los efectos del policonsumo son mucho más complejos de enumerar. Sobre todo porque no dependen exclusivamente de los efectos de una droga y de otra y/o de un comportamiento u otro. Hablamos aquí de la forma en cómo se combinan en el organismo y en la psique de cada persona en particular. Además, por supuesto, será necesario considerar en cada caso la forma en la que se consumen, la cantidad, la frecuencia y otras variables determinantes.

 

Por ejemplo, repasemos el ejemplo dado antes en el que la adicción al juego es combinada con alcohol, tabaco y cocaína. Sabemos que la conducta de un ludópata tiene una cantidad de efectos colaterales muy importantes en todos los ámbitos. Entre otras cosas, por su falta de interés en cualquier cosa que no sea el juego, por sus cambios de humor repentinos, por sus prolongadas ausencias y por su comportamiento abandónico. Ahora bien, si a todo esto le agregamos las sustancias que hemos mencionado, entonces el cóctel es explosivo. Un jugador problemático pasa días enteros y consecutivos jugando y esto supone que pasará esas mismas horas consumiendo otras drogas.

Y, la verdad, es difícil imaginarse los daños reparables e irreparables que puede sufrir el adicto en su vida y en su entorno.

 

La poliadicción o el policonsumo de sustancias, de comportamientos o de ambas es muy severo y requiere un tratamiento integral de desintoxicación y psicoterapia adecuado a cada paciente en particular. Así lo entienden los profesionales multidisciplinares que conforman el Centro de Psicología Especializada. En esa misma línea, acompañan a las personas brindando el apoyo y la asistencia que requiera cada caso durante todo el proceso de recuperación integral de terapia cognitiva, con la finalidad de promover el cambio conductual y emocional.