El consumo es un camino al abismo. Tratamiento para las adicciones.

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Tratamiento para las adicciones.

El consumo de drogas es una de las problemáticas sociales que crece cada vez más y se riega en todos los ámbitos en la vida de las personas. El mundo de la empresa no es una excepción; directivos, líderes y empleados están sometidos a exigencias constantes en materia de rendimiento y productividad.

Estar a la altura o superar los estándares tiene, para algunos, un coste muy alto.

Para comenzar, tomemos como referencia la definición de drogas que hace la OMS “una sustancia que se usa de forma voluntaria para experimentar sensaciones nuevas y modificar el estado psíquico”.

A partir de dicha definición, entendemos a las mismas como aquellas sustancias cuyo consumo puede producir dependencia, estimulación o depresión del sistema nervioso, o que dan como resultado un trastorno en la función del juicio, del comportamiento o del ánimo de la persona.

No obstante, nos ocuparemos en este artículo de la adicción que puede darse en las personas vinculadas al mundo de los negocios.

En primer lugar, comprender que perfiles profesionales, como directivos líderes y responsables, requieren las mejores condiciones psicofísicas y atencionales. Son, en general, quiénes necesitan maximizar su rendimiento para cumplir y hacer cumplir con los objetivos de la empresa y si es posible, superar los resultados esperados para destacar su performance y la de su gente.

 

Hablamos de rendir al máximo, de lograr altos niveles de concentración, de coordinar los esfuerzos para cumplir con los objetivos, de estar en estado de alerta para suplir bajas temporales, de defender sus ideas con firmeza y de canalizar los estados de ansiedad.

¿Qué ocurre cuando estas condiciones se ven interferidas por preocupaciones o distracciones de cualquier índole? Ese momento de debilidad que quiebra la voluntad.

Es exactamente ese momento, cuando no rindes bien y decides acudir a algún excitante; cuando no puedes concentrarte por tu intensa excitación, que decides bajar con algo más es cuando te relajas demasiado que no puedes coordinar la coherencia de tu discurso y es cuando ese discurso que habías ensayado a la perfección suena endeble y no coincide con tu actitud. Es cuando quieres descansar y no puedes hacerlo, que recurres a un químico más (el último del día), para poder dormir aunque sea un rato.

Y todo parece ir sobre ruedas cuando le “tomas la mano” a las dosis.

Tu voluntad se ha visto anestesiada y en busca de alternativas, un día apareció la droga bajo el disfraz de solución, de receta mágica, de ritual inofensivo y temporal. No habías previsto una batalla, ni siquiera te imaginabas esta dependencia ilógica. Ahora eres su esclavo. No eres capaz de afrontar un día sin ella (y tampoco te lo imaginas), porque ella se ha encargado de borrar tus días normales de tu memoria y te ha hecho creer que esta versión de ti, es la mejor.

No lo sabías. Creías que podrías con ello, como siempre pudiste con todo. ¿Será por eso que resulta tan difícil hacerse cargo? La droga altera la conducta, la percepción y la conciencia.

En corto o mediano plazo, las adicciones pasan factura. La dependencia produce modificaciones del comportamiento y otro tipo de reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible al tomar la droga en forma continua o periódica, con el fin de experimentar sus efectos psíquicos y/o para evitar el malestar producido por la privación.

El consumo de sustancias condiciona en distinta medida las capacidades del individuo para realizar sus tareas, sobre todo, en los puestos de trabajo más expuestos, como a los que nos referimos.

El deterioro no se hace esperar y se manifiesta a través de distintas señales, entre otras:

  • Autoritarismo.
  • Absentismo. Abatimiento.
  • Deterioro del rendimiento.
  • Problemas relacionales.
  • Disminución de la capacidad de ejecución.
  • Dificultad para memorizar o concentrarse. Dispersión.
  • Pensamientos incoherentes.
  • Inestabilidad anímica.
  • Grandes pérdidas económicas.

Como cualquier adicción, afecta negativamente a quien la padece y a todos sus entornos.

Desandar el camino con apoyo profesional.

Ya lo anticipábamos, no es tarea fácil. Sin embargo, la voluntad y la toma de conciencia de la necesidad de cambio son un GRAN PRIMER PASO. Así lo considera Manel Colomer, quién junto a un equipo multidisciplinar especializado en drogodependencia, han concebido el Centro de desintoxicación sinconsumir, desde donde se establecen distintos tipos de asistencia para responder a las necesidades concretas de recuperación que requiera cada caso. Entre ellas:

  • Apoyo al paciente en tratamiento 24 horas, 365 días.
  • Terapias individuales para pacientes, familiares y parejas.
  • Terapias de grupo para pacientes, veteranos, familiares y parejas.
  • Terapias de motivación para el cambio.

Dejar de consumir es el principio. Mantenerse sin consumir es el desafío. 

Cada uno de los cambios y beneficios que los pacientes experimentan en primera persona a lo largo del tratamiento, son señales que los motivan a continuar en el camino de vuelta a la vida. Entre ellas:

  1. Aumenta la productividad y las capacidades mentales.
  2. Aprende a gestionar las situaciones de estrés.
  3. Controla la ira y los impulsos agresivos.
  4. Crece la motivación por su vida y por el trabajo.
  5. Mejora su comunicación (con técnicas específicas que se enseñan).

Los resultados obtenidos, la metodología del proceso, la profesionalidad, la vocación, la confidencialidad, los valores, la ética profesional, la mutua colaboración y el respeto, son algunas de las características que lo distinguen y lo posicionan en el seguimiento terapéutico para la recuperación.

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